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sábado, 6 de diciembre de 2014

Una obra de arte nunca se termina, solo se abandona

es una frase que algunos atribuyen a Leonardo Da Vinci:


La obra de Leonardo Da Vinci mide 33 x 23 cm y la mía 33 x 24, correspondiente a un 4F, es decir, un lienzo de medidas universales, o sea realizados sin proporción alguna entre todos los de figura, todos los de paisaje y todos los de marina. Que alguien me lo explique. Es cierto que un paisaje una figura y una marina pueden pedir unas medidas determinadas, pero lo lógico sería que todas las marinas mantuvieran la proporción, etc. Me gustaría saber de qué época vienen esas medidas y cómo no les han aplicado algún tipo de norma lógica; porque, desde luego, ni siguen la divina proporción, ni la de 3 x 4, ni ninguna que se me ocurra. Tampoco tengo tiempo para dedicarlo a esa investigación.

Yo he elegido poner primero la imagen de Da Vinci y luego la mía, pero como los archivos están ordenados por su nombre, han quedado así y así los dejo. No se pueden comparar, evidentemente. Vi el vídeo de National Geographic y me quedé alucinando. Mi cara es de una modelo de 14 años, una fotografía en blanco y negro. Ya tenía ganas de terminarla y esta tarde me ha parecido que estaba lista mi bella Principessa y había quedado digna. Pero he olvidado firmarla, de manera que puestos a hacerlo y a tener que colocar de nuevo el cuadro y los acrílicos y los pinceles... Quizá trabaje un poco más. Ya veremos. Me esperan dos retratos de mis nietos. Son órdenes de su abuela.



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