
En realidad, no copiaré ningún libro, sólo el método y el espíritu de trabajo.

Finalmente lo he conseguido. Esta tarde va todo muy lento y ¡Sí que tengo algo que contar! No encuentro las llaves y no puedo, consiguientemente, salir de casa.


Casi tres meses sin publicar. Pero hoy es obligado hacerlo porque tengo que solicitarle por e-mail a mi amigo Tomás A. J. que me recuerde los sitios maravillosos de su Oviedo natal en la increíble Asturias. Y ya, le diré que mire esta entrada.
Este viaje se lo debemos a mi fantástica esposa Almudena. (Qué buenos son los frailes ..., qué buenos son, que nos llevan de excursión). Vamos a disfrutar del jubileo del año lebaniego viendo el monasterio de Santo Toribio de Liébana donde parece que Beato escribió sus comentarios al apocalipsis. Seguro que ha pensado en mi suegra que nos acompaña y en mí que cumpliré un deseo no manifestado de hace mucho tiempo. Y, como está todo atestado y no ha habido manera de encontrar alojamiento ni en Santander ni en la zona, pues tendremos que alojarnos en Gijón. Y claro, no podemos dejar de ver Oviedo y algo más si da tiempo y Dios salud; ya veremos cómo se tercia, que mi suegra, aunque esté "como una rosa", cumplió el pasado día 8 ochenta y tres.
Y se lo debo a mi Almu porque yo, liado con mis asuntos, ni me había dado cuenta de que la comunidad cántabra se estaba publicitando en prensa con el lema "Cantabria 2006. Liébana Tierra de Júbilo". Y hasta Mariano Rajoy ha salido en la tele haciendo su visita, de manera que mi suegra no va a ser menos.
En fin, le rezaremos al santo para que se solucionen los problemas que puedan solucionarse. Tampoco vamos a pedir milagros difíciles y menos imposibles.
Por otra parte, decir que iré el próximo 8 de mayo, con mi amigo Joaquín (Santiago) S. a las 11:30h al cuartel del Conde Duque, a la IMPRENTA ARTESANAL (teníamos pedida la correspondiente cita con antelación) a fotografiar la "Minerva" que da título al trabajo de encuadernación de mi profesor en la materia, que tuvo la amabilidad de escribirme diciéndome que la foto que tengo publicada no es correcta.
Y en cuanto a mi labor en la Biblioteca Nacional he conseguido reducir la investigación de los aproximadamente 600 facsímiles que tiene en sus fondos a poco más de 100. Y en ello estoy.
Finalmente, la explicación de la fotografía. Como el hambre aguza el ingenio, y por cuestiones de temperatura que ya va aumentando necesitaba trabajar en esa mesa (la zona más fresca de la casa) se me ocurrió colocar el portátil encima de los pergaminos, delante de la impresora y el teclado delante del PC. Como era incómodo, seguí pasando hambre y aguzándoseme el ingenio vi, de pronto, clara la solución. Los pergaminos han ido a parar debajo de la mesa camilla y encima de ellos la impresora y todas las conexiones eléctricas. No creo que se me electrocuten los restos de los corderos.
Además de estar más cómodo, estéticamente queda mejor. Y un día de estos quizás les vuelva a colocar los sargentos de ebanistería. Esto me recuerda a Harrison Ford. Y de esta afición suya hablaré el próximo día y de por qué mis sinapsis lo han relacionado con la música.
Será Dios mediante.






Bueno, tengo tiempo hasta el 18 de octubre de 20008 para seguir investigando.
Lástima que se me haya pasado tan rápido el tiempo del carné de la Biblioteca Nacional, cuya validez es de sólo un año.
Como en el otro, el número de la tarjeta es pi y mi D.N.I., fi, el número áureo, la divina proporción que se da en toda la naturaleza, que está en el arte arquitectónico griego y que hoy se obtiene muy aproximadamente dividiendo el ancho por el alto de cualquier tarjeta de crédito.
¡Qué cosas! ¿No? Las entidades financieras escogen una razón tan antigua, un cociente tan antiguo, un "coeficiente" tan antiguo (como dicen hoy todos los que no saben traducir del inglés): 1,6180339887498948482045868343656381177203091798057628621354486227052604...

Bueno, ya tengo cuatro nociones para empezar a estudiar este maravilloso programa del que creo he hablado con anterioridad: Painter 5.0
En el PC me quedan 9 días de la versión de evaluación de Corel Painter 8. Para mí, que no sé inglés es más difícil aprender su funcionamiento, pero al final se consigue. Lástima que apenas exista este programa en tienda alguna. No me atrevo a utilizar la opción de compra justo hasta que me pida la tarjeta de crédito para ver cuál es su precio, no sea que me quede sin mis 9 días de evaluación. Quizás desde el Mac pueda buscar la versión más moderna de este programa que creo que ya está en castellano. De cualquier modo, ya todo es curiosidad y soñar. Mi realidad es que tengo un Painter 5.0 para disfrutarlo. Y ese es el que tengo que aprender a manejar.

Esta imagen es una copia realizada por mi a pluma, de un dibujo al carbón que me parece representaba una cabeza de Cristo, realizado por la actriz Kim Novak y publicado, creo que por la revista "Hola", antes del mes de marzo de 1980.
Agradeceré a cualquiera que pueda facilitarme la fecha concreta y la publicación semanal.

Tengo muchísimo interés en ver si este tamaño de imagen lo admite y se nota la diferencia o el programa las comprime. Con tanto cambio y tanta reestructuración, al final pierdo mucho tiempo por tener que hacer las cosas dos veces, además del tiempo que pierdo en buscar y no encontrar hasta que tomo la determinación de empezar de nuevo.
Mi maestro de encuadernación, L. Miguel F. Legazpi, a quien tanto debo, me ha enseñado hoy a rebajar las badanas y pieles finas con la "chifla" (Cuchilla especial a tal efecto). Sólo me queda emplear el próximo día en hacer prácticas.
No es cuestión de estropear una piel por el hecho de ser un impaciente. Que no un divino impaciente, como el archiconocido título. Conocí el sábado a una señora de nombre Divina y se lo he comentado a una compañera, aprendiz como yo en esto de encuadernar.
Me he acordado por el nombre Gabriel en mujer, que es normal en Alemania según he oído en una conversación de móvil, de ésas que te calientan la cabeza en el autobús y no te dejan concentrarte en tus lecturas o simplemente divagar absorto en tus propios pensamientos.
Me hubiera gustado intervenir en la conversación y decirle a la chica que presumía de sobrina llamada "Gabriel" que estaba de acuerdo con ella y no sólo en ese nombre sino en el de Miguel y el de Rafael, es decir los tres arcángeles, pues después de siglos de discusiones sobre su sexo, no podemos deducir ahora que eran machos cuando hicieron su aparición en el Antiguo Testamento.
Decía que se lo he comentado a una compañera (aunque no hayamos comido pan juntos jamás) y me ha dicho que para nombre raro el que ella había oído a una chica sudamericana: "Iloveny" (Lo había visto en una camiseta, I love N. Y.).

Me ha costado dos intentos, pero ha valido la pena.
La fotografía está bien enfocada y se aprecia perfectamente cómo a los últimos libros de la colección les falta la identificación de mi biblioteca.
Carpe diem, tempus fugit.
Esto no es como los juegos informáticos en los que se pueden comprar vidas, no. Aquí, a determinada altura de la vida te das cuenta de que has de atinar con lo que quieres hacer, con lo que de verdad te importa. Unos lo tienen claro desde niños. ¡Afortunados! Pero hay un tiempo para cada cosa, como dice el autor sagrado.
Copio a continuación del librito de sabiduría Sufí que ha publicado "Ediciones Obelisco" bajo el título 99 aforismos (1ª Ed. Dicbre. 2004), colección "Nueva Concencia":
"Que no te preocupe el ayer: ya pasó. Que no te angustie el mañana: Puede que nunca llegue. ¡Vive! Tu única posesión es este instante. (Tiene menos de 160 caracteres. Lo digo para los aficionados a los mensajes SMS).
